El desierto, un buen lugar para rezar

Viajar a Tierra Santa
Desierto en Israel

Vamos a hablar del desierto como lugar físico para el encuentro con el Señor, en otra ocasión ya hablaremos de desierto como lugar espiritual, etapa de silencio de Dios, de sufrimiento…

Si partimos de la definición de peregrinación que hizo en su día S.S Benedicto XVI:

“Peregrinar significa ir al encuentro de Dios, allí donde Él se ha manifestado”.

Un lugar donde Dios se ha manifestado desde los inicios es el desierto. Por ejemplo, en la huida del pueblo de Israel tras el éxodo de Egipto a la Tierra Prometida. Es en esa travesía por el desierto donde nace como pueblo de Dios.

Viajar a Tierra Santa
Pirámides de Giza

El profeta Oseas nos lo dice así:

“Por eso voy a seducirla, voy a llevarla al desierto y le hablaré al corazón. Allí le daré sus viñas, convertiré el valle de Acor en puerta de esperanza; y ella responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto”. (Os 2, 16-17).

Y en otro versículo nos dice:

Yo te conocí en el desierto, en la tierra ardiente”. (Os 13, 5).

Parece, el desierto, un buen lugar para rezar, para el encuentro personal con Dios, allí nos conoce y nos habla al corazón.

Tierra Santa

Es por esto que en las peregrinaciones, en particular a Tierra Santa, animo a los peregrinos a experimentar el desierto. La soledad y el silencio que te brinda el desierto lo convierte en un buen sitio para la oración. Ya sea en los alrededores del mar de Galilea, o en mi lugar favorito: Wadi Qelt. Allí podemos contemplar una vista fabulosa del Monasterio de San Jorge de Coziba. Una serie de pasajes bíblicos podrían aludir a Wadi Qelt, por ejemplo, la huida de David de Absalón, la huida de Sedecías de los babilonios, la historia del buen samaritano y los viajes que Jesús realizó entre Jericó y Jerusalén.

Monasterio de San Jorge de Coziba

Tenemos la idea de desierto únicamente como un mar de dunas, sin vegetación ni agua, pues nada más lejos de la realidad. El término en hebreo más común para referirse al páramo por el que predicó San Juan Bautista o el desierto donde fue tentado nuestro Señor, es “midbar”. Esta palabra hebrea significa “apacentar” o “pastoreo”. Por tanto, cuando en la biblia se habla de este lugar (midbar) se refiere a extensiones donde se pastoreaban rebaños. No eran zonas desprovistas de vegetación o agua. Esto hace que la idea de paisaje donde vivió Jesús tenga otra dimensión, ¿verdad?.

Viajar a Tierra Santa
Midbar o en Galilea

Visitar Tierra Santa te da la oportunidad de conocer más sobre la vida de Jesús, su día a día, la realidad de aquellos tiempos.

He tenido la gran suerte de experimentar el desierto a través de las peregrinaciones. Disfrutar de un rato de silencio para la oración personal en Egipto, Jordania y Tierra Santa. Este momento de desierto puede ayudarte a entrar en la peregrinación o profundizar en ella. Una ayuda para tu renovación interior, una experiencia que seguro no te dejará indiferente

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